Martín Díaz / Periodismo con Firma
En Reynosa, la limpieza tiene una curiosa división del trabajo: el Ayuntamiento contrata empresas privadas, los trabajadores hacen la chamba y Hugo Chávez le saca raja política a los resultados.
Durante 2025, el Ayuntamiento encabezado por Carlos Peña Ortiz comprometió 190 millones 792 mil 160 pesos en doce contratos para la limpieza, conservación y embellecimiento de áreas verdes, avenidas y bulevares. La ciudad se dividió en zonas; nueve contratos se asignaron por el mismo monto, 15.3 millones de pesos, y el más alto fue para Quick Shine Reynosa, S.A. de C.V., por 32.1 millones.
Contratar particulares no es una irregularidad si falta capacidad municipal. Lo que el Ayuntamiento debe explicar es por qué destinó casi 191 millones de pesos a labores de una dependencia que no desapareció: Servicios Públicos Primarios conservó director, nómina, maquinaria, combustible y presupuesto.
A los casi 191 millones comprometidos mediante contratos privados habría que sumar el costo operativo de la propia dependencia. Solo con esa suma se sabría cuánto cuesta realmente la limpieza urbana y si la contratación privada complementó el trabajo del municipio o si se pagó a terceros por funciones que Servicios Públicos Primarios debía ejecutar.
Los contratos tampoco lo dicen todo. Falta transparentar cuánto se pagó realmente, las bitácoras de trabajo, los reportes de cumplimiento y quién supervisó los servicios. El Ayuntamiento debe demostrar cuánto dinero se ejerció, qué trabajos realizaron las empresas y si los resultados corresponden con los recursos utilizados.
Mientras esas respuestas siguen pendientes, Hugo Chávez utiliza las jornadas nocturnas de limpieza para promocionarse en redes sociales. El director de Servicios Públicos Primarios presume avenidas y plazas recuperadas sin aclarar si el trabajo lo realizó el personal municipal o alguno de los proveedores contratados por millones de pesos.
Una cosa es administrar los recursos de la dependencia y otra atribuirse labores pagadas a terceros. Si Chávez pretende utilizar la limpieza como carta de presentación política, primero debe transparentar qué hizo su dirección y qué parte ejecutaron los contratistas.
Antes de presumir resultados en Facebook, Hugo Chávez debe aclarar quién hizo la chamba y cuánto le costó realmente a Reynosa.
La explicación principal corresponde al alcalde Carlos Peña Ortiz. Si Servicios Públicos Primarios no tenía capacidad suficiente, debe explicar por qué. Si la contratación privada permitió reducir costos o mejorar el servicio, debe presentar las cifras que lo demuestren.
Lo que no puede hacer el gobierno municipal es comprometer casi 191 millones de pesos en contratos privados y permitir que un funcionario presente los resultados como un logro personal, sin aclarar cuánto hizo la dependencia bajo su responsabilidad y cuánto realizaron las empresas.
En Reynosa, el Ayuntamiento comprometió casi 191 millones de pesos para que proveedores privados hicieran el trabajo y Hugo Chávez quiere quedarse con el mérito. El municipio ya comprometió el dinero en esa limpieza; ahora el director de Servicios Públicos Primarios quiere cobrarla de nuevo, pero en las urnas.
Ahí están los hechos. Que cada quien saque sus conclusiones.









