Martín Díaz / Periodismo con Firma
Así comienza el video con el que Antonio Chávez, titular de Servicios Primarios de Reynosa y aspirante a la alcaldía, pretende proyectar la imagen de un funcionario sacrificado, cercano a la gente y entregado a la chamba. Pero la propia grabación termina contando una historia muy distinta, si uno pone tantita atención.
En primer plano aparece Antonio Chávez con una camisa blanca impecable y unos pantalones de mezclilla sin una sola huella de la faena. Detrás queda la realidad: los trabajadores municipales que verdaderamente se parten el lomo entre la basura aparecen con shorts y playeras desgastadas por el uso.
Al menos quienes aparecen en la grabación realizan sus labores sin guantes, cubrebocas, uniformes ni equipo visible de protección. Mientras el funcionario cuida la imagen con la que busca promocionarse, los empleados enfrentan directamente los desechos y los riesgos propios de la recolección de basura.
Es la política al revés.
Antonio Chávez no es un visitante que llegó casualmente para acompañar a los trabajadores. Es el titular de Servicios Primarios y, por tanto, el responsable del área. Antes de utilizar el trabajo nocturno como escenario para construir una candidatura, tendría que explicar por qué el personal a su cargo aparece laborando sin las condiciones mínimas de seguridad.
¿Dónde quedó la empatía institucional? ¿Por qué los trabajadores fueron enviados a recolectar basura sin que se observe el equipo necesario para protegerlos? ¿Existen uniformes, guantes, botas y cubrebocas suficientes para el personal operativo? ¿O solamente hubo tiempo para preparar la grabación del aspirante?
La escena resume una manera muy conocida de hacer política: apropiarse del esfuerzo de los demás para fabricar la imagen del funcionario trabajador. Antonio Chávez aparece unos minutos frente a la cámara con la ropa limpia. Los trabajadores seguirán ahí cuando termine el video, recogiendo la basura sin protección. Esa es la diferencia entre hacer campaña y hacer la chamba.
Ahí están los hechos. Que cada quien saque sus conclusiones.









