GATTÁS: 117 MILLONES EVAPORADOS EN 90 DÍAS
Mientras Ciudad Victoria colapsa, el Ayuntamiento entrega 39.2 millones de pesos mensuales del Predial a proveedores que operan desde casas particulares.
Martín Díaz / Periodismo con Firma
Los números en la administración de Eduardo Gattás no cuadran con las necesidades de Ciudad Victoria, pero sí dibujan un patrón claro en el uso de los recursos públicos.
A los dos contratos ya documentados por La Nube que suman 87.4 millones de pesos —entregados a la empresa Cuenca del Noreste, S.A. de C.V., la cual opera desde una vivienda en la colonia Vamos Tamaulipas— se suma ahora un nuevo contrato que eleva la cifra a más de 117 millones de pesos ejercidos en apenas 90 días.
El rastro documental es preciso. El contrato INV/MVT/008-2025 adjudica $30,333,991.00 a la empresa Soluciones MP de Tamaulipas, S.A. de C.V., bajo el concepto de “servicios profesionales”.
El esquema se repite con una fidelidad alarmante. Primero, las adjudicaciones ADJ/MVT/185-2025 y ADJ/MVT/187-2025 para supuesto mantenimiento eléctrico desde una casa en la calle Firmeza. Ahora, estos 30.3 millones a un segundo proveedor nacido apenas en agosto de 2023, cuyo domicilio fiscal es otra vivienda particular, esta vez en el Fraccionamiento Teocaltiche.
Pero lo que más llama la atención es la temporalidad y la urgencia. Los contratos fueron ejecutados en el último trimestre del año, entre octubre y diciembre. Eso significa que estas empresas recibieron, en conjunto, más de 39.2 millones de pesos mensuales. Un pago masivo de ocho cifras cada mes, extraído directamente de la recaudación del Impuesto Predial.
No es un hecho aislado; es un modelo de gestión. Mientras se autorizaban estos 117.7 millones de pesos en mantenimiento y “servicios profesionales”, la ciudad cerró el año en penumbras, con calles deterioradas y servicios básicos en crisis. La prioridad del gasto no fue la infraestructura, sino asegurar la salida del recurso hacia proveedores sin historial ni capacidad técnica comprobable.
La Ley establece que las excepciones a la licitación pública deben ser justificadas. En la capital, la excepción de la «invitación restringida» se convirtió en la regla para favorecer domicilios particulares. El dinero público se ejerció, los folios lo acreditan y las fechas son irrefutables.
Usted hizo fila bajo el sol para pagar su Predial creyendo que compraba pavimento; lo que realmente pagó fue la jubilación anticipada de proveedores de papel. El desfalco de los 117.7 millones de pesos no ocurrió a espaldas de la autoridad, sino con su venia y sello. Hablamos de un drenaje financiero de 39.2 millones de pesos cada mes; de 1.3 millones de pesos que se esfumaron cada bendito día de ese último trimestre.
Los diputados que deberían ser los perros guardián del dinero público, hoy son simples espectadores de un saqueo sistematizado. En la administración de Gattás, la transparencia se fundió y los encargados de vigilar también; tal vez esta cifra alcanzó para callar conciencias de quienes deberían exigir y frenar el saqueo indiscriminado de quien se ha convertido en el peor alcalde que ha tenido la capital de Tamaulipas.









